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El ejercicio físico y su influencia en el ADN y en el cerebro

Cómo influye la actividad física en nuestro cerebro y modifica la expresión de los genes

Cómo influye la actividad física en nuestro cerebro y modifica la expresión de los genesPocas cosas son tan perniciosas para la salud como el sedentarismo. Que el ejercicio físico es beneficioso para la salud es algo que todos sabemos incluso aquellos que no lo practicamos.

Dos estudios realizados recientemente explican algunos motivos por los que el ejercicio es bueno para nuestra salud.

El primero de ellos, llevado a cabo en la Universidad de Princeton (EE.UU.) y publicado en el Journal of Neuroscience, pone de relieve que el ejercicio físico reorganiza el cerebro de manera tal que su respuesta al estrés se reduce, lo que debe interpretarse como que el sujeto activo es menos proclive a sentir ansiedad.

Los experimentos se realizaron con ratones. Cuando los ratones hacían ejercicio de manera regular con acceso ilimitado a una rueda aumentaba en sus cerebros la actividad de una neuronas que frenan o apaciguan el encendido del hipocampo ventral que es una zona del cerebro relacionada con el estrés. Las neuronas de estos ratones, además, liberaron más cantidad de GABA, un neurotransmisor que también reduce la excitación neuronal. A esto hay que añadir que la proteína que encapsula el GABA en pequeñas vesículas aumentó en cantidad si lo comparamos con lo que ocurrió en el cerebro de los ratones inactivos a los que no se les proporcionó una rueda.

Después se sometió a los dos grupos de ratones a un chorro de agua fría como factor estrenaste y se comprobó que los ratones activos se comportaban de manera distinta que los ratones sedentarios. En los primeros ocurrió lo que ya se ha explicado más arriba, mientras que en los segundos el agua fría estimuló a los IEGs o genes de expresión inmediata.

Lo que se ve a través de este estudio es, desde un punto de vista evolutivo, que el cerebro es altamente flexible y que se adapta a los distintos tipos de vida. Por otra parte ayuda a comprender los procesos de estrés lo que permitirá tratar de manera más eficiente los trastornos de ansiedad de las personas.

La segunda investigación fue realizada en la Universidad de Lund‎, en Suecia y revela que la actividad física incluso menor, cambia la expresión innata de nuestro ADN, concretamente “modifica el patrón epigenético de los genes que afectan a la acumulación de grasa” en nuestro cuerpo.

En el estudio participaron 23 hombres de unos 35 años con sobrepeso y que nunca habían hecho ejercicio físico para someterlos a sesiones regulares de aerobic durante seis meses.

Lo que se descubrió es que a raíz del ejercicio, se habían producido cambios epigenéticos en 7.000 genes de los 20.000 ó 25.000 que tiene cualquier persona entre los que se encontraban genes relacionados con la diabetes tipo 2 y la obesidad, lo que significa que en el futuro se podrá contar con un modo de influir en la función de estos genes para frenar la enfermedad.

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