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¿Tienes intolerancia a la lactosa? Descubre qué lácteos tomar

7 febrero, 2018
lacteos con menos lactosa

La lactosa son los hidratos de carbono (azúcares) que contiene la leche de origen animal y también sus derivados en mayor o menor medida. Si eres alérgica o presentas intolerancia a la lactosa, es importante que conozcas qué lácteos contienen menos cantidad porque, tal vez, no tengas que renunciar a ellos.

Es una enzima, la lactasa, la responsable de digerir, en el intestino delgado, los azúcares que ingerimos cuando tomamos un vaso de leche, un yogur o un trozo de queso. Las deficiencias en esa enzima, o su ausencia total, es lo que hace que algunas personas no toleren este tipo de alimentos. Dolores abdominales, vientre hinchado, náuseas, diarreas… son algunos de los síntomas que pueden presentarse si se ingiere lactosa y el organismo no está preparado para digerirla.

Existen distintos grados de intolerancia a la lactosa, desde la total, por un déficit absoluto de lactasa (el intestino delgado no es capaz de producirla), hasta intolerancias parciales (primarias o secundarias) que pueden admitir una mínima ingesta de lactosa.

¿Qué lácteos tomar si existe intolerancia a la lactosa?

Si el tuyo es un caso de intolerancia a la lactosa severa, tendrás que eliminar de tu dieta la leche de origen animal y todos sus derivados, sustituyéndola por leches vegetales como la de soja, la de almendras, o la de arroz… pero no siempre es necesario tomar medidas tan drásticas. Si tu intolerancia es leve y no eres, además, alérgica a la proteína de la leche (caseína), puedes tomar algunos lácteos cuyo contenido en lactosa es mínimo, entre los que se encuentran:

• Yogures fermentados

Son alimentos probióticos, que cuidan la flora intestinal favoreciendo la proliferación de bacterias beneficiosas. Además,  el proceso de fermentación al que son sometidos, hace disminuir la presencia de lactosa. Por otra parte, los microorganismos vivos que contienen los probioticos contribuyen a la descomposición de los azúcares y a que la lactosa pueda ser digerida con mayor facilidad. Otros lácteos fermentados, como la cuajada o los yogures bebibles, también pueden formar parte de tu dieta.

• Quesos curados

Los quesos fuertes, con más de un año de curación, como el parmesano o el gruyer, prácticamente no contienen lactosa, porque en su proceso de maduración y secado van eliminando gran parte del suero lácteo que contienen. Cuanto más curado y duro esté el queso, menos riesgo de reacciones adversas si tienes intolerancia a la lactosa. En el extremo opuesto, los quesos frescos, tipo requesón, pueden llegar a contener hasta un 3% de lactosa, por lo que debes tener especial cuidado con ellos.

• Mantequilla

No todas son iguales ni cuentan con la misma cantidad de lactosa (debes fijarte en el etiquetado). Las que menos tienen son las que derivan no directamente de la leche, sino de su grasa.

Además de estos alimentos, hay que recordar que actualmente tienes a tu alcance numerosos productos lácteos, leche incluida, en los que la lactosa ha sido eliminada y resultan aptos para personas con intolerancia a la lactosa.

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