Saltar al contenido

Beber café: ventajas e inconvenientes para nuestra salud

23 enero, 2018
café

Tal vez sea su intenso aroma lo que hace que sean muchos los que inician el día con una taza de café, toman otra quizás a media mañana, y no renuncian a ella como final de una buena comida… el café es una de las bebidas de mayor consumo en todo el mundo y no dejan de surgir nuevos estudios que hablan de sus beneficios y también de los riesgos que supone tomarlo en exceso. ¿Quieres saber lo bueno y lo malo del café?

Durante décadas se le ha considerado más perjudicial que beneficioso pero investigaciones recientes confirman que, tomado con moderación, favorece el bienestar general y retrasa el envejecimiento celular debido a su alto contenido en antioxidantes. Los polifenoles del café combaten la acción de los radicales libres frenando el deterioro que supone su presencia en el organismo.

Los granos (semillas) del café encierran pequeñas cantidades de minerales esenciales como el potasio, el fósforo y el magnesio junto a un alcaloide, la cafeína, una potente sustancia cuyo consumo produce distintos efectos, buenos… y no tanto.

¿Tomar café es bueno para nuestra salud?

Tras años “prohibido” para personas hipertensas o para aquellas con alguna dolencia cardiaca, en la actualidad, los expertos señalan que no es tan malo como habíamos creído hasta ahora. Antes de “juzgarlo” hay que conocer algunas de las propiedades básicas de esta bebida de consumo generalizado y de la que existen multitud de variedades.

La cafeína contenida en un café es una sustancia estimulante que activa nuestro sistema nervioso central. ¿esto es bueno o es malo?… depende. La cafeína puede favorecer la concentración mental, contribuir a reducir la fatiga (especialmente importante en el caso de los deportistas) y a mantenernos atentos y “alertas” ante cualquier situación. Un café puede contribuir a aumentar el rendimiento físico y mental, pero también es cierto que su exceso provocaría una sobre excitación que traería problemas de nerviosismo, insomnio…

Aliado en dietas de adelgazamiento. Está comprobado que posee importantes propiedades diuréticas y que, además, acelera el metabolismo basal incrementado el gasto calórico, por lo que a la hora de perder peso, resulta favorable.

Los médicos coinciden en su mayoría en que el efecto vasodilatador de la cafeína puede resultar beneficioso en casos de enfermedades respiratorias como el asma e incluso actuar como “protector” frente a determinadas dolencias cardiacas, siempre que se hable de un consumo moderado.

Es importante señalar que los efectos concretos que tiene en el organismo dependen de las características y estado de salud de cada persona. Es cierto que su ingesta aumenta la presión arterial pero si no existe enfermedad previa (hipertensión), habría que tomar muchas tazas de café para que este efecto perjudicial resultara evidente.

Algo parecido ocurre con los problemas digestivos que esta bebida pudiera provocar, especialmente la acidez y el reflujo. Un exceso de cafeína causaría la irritabilidad de las mucosas de las paredes del estómago agravando este tipo de dolencias.

En definitiva, puede decirse que el consumo moderado del café, dos – tres tazas al día, no supone en principio riesgo alguno para la salud y puede ser un excelente estímulo físico y mental, pero en exceso (hay que recordar que la cafeína es una sustancia adictiva) puede volverse en nuestra contra.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar